Claro que en todo este despliegue de estrategia sexual, tengo que reconocer que hay un grupo que tiene todas las de ganar, y que incluso ante un entendido como yo, que tengo razones para pensar que me las sé casi todas, se luce y llega a la victoria sin dar tregua ninguna. Y esas son, sin género de dudas, las porno maduras. ¿Por qué lo de porno? Porque muchas de ellas están siendo influenciadas por este fenómeno de internet, y han visto en los videos xxx online muchos trucos y claves para poder llegar a ser las triunfadoras que son ahora mismo.

Y es que las señoras mayores, maduritas o milfs, como las quieras llamar, han cambiado mucho en los últimos tiempos. Nada que ver con las de hace unas décadas, cuando una mujer que llegaba a los 40 ya era considerada algo así como una vieja, y estaba tan arraigado en ellas, que incluso cambiaban su forma de vestir y de actuar como si realmente les hubiera llegado la vejez de pronto. Hoy en día, por suerte, una mujer que llega a esa edad casi se podría decir que está llegando a su edad dorada, cuando puede desplegar todo su arsenal sexual, y con la suficiente experiencia como para hacerlo; y por supuesto nada de deterioro físico, muchas se mantienen incluso mejor que algunas jovencitas.

Puede que creas que soy un exagerado, pero echa un vistazo a ultraporno.com, y te convencerás de lo que te digo. Puede que no te vayan las hembras arrugadas y fofas, bien, entonces no te va el porno con ancianas; pero por poco que te gusten las tias buenas potentes, convendrás conmigo en que allí podrás encontrar auténticas bellezas, y pocas bajan de los 30 años. Y es que aparte del físico, las tías lucen una seguridad en sí mismas que las hace incluso más deseables; y eso, amigo, es simplemente porque saben qué quieren, qué saben, y qué tienen que hacer para conseguirlo.

Cuando tu objeto de seducción es una mujer así, tienes que tener mucho cuidado y pensar muy bien tus pasos, pues no es fácil conseguir el triunfo. Cabe pensar que ya se saben muy bien qué tipos de hombres se acercan a ella, y reconocen de lejos las tácticas más comunes, y hay muchas a las que aburren tanto, que directamente no dejan que hagas partidas con ellas: simplemente, son ellas las que dan el primer paso. Pero a mí, como a cualquier jugador de ajedrez, no me gusta que empiecen la partida sin mí, ni tampoco dar el jaque mate sin haber presentado batalla. Porque las buenas victorias saben mucho mejor si te las has ganado.

Así que ojo, cuidado con las mujeres maduras que saben de qué va el juego sexual; y si por casualidad son amante del ajedrez, o te aseguras de ser un experto en ello, o mejor retírate  a tiempo, porque no tendrás nada que hacer.